Desde luego, este es un eslogan apabullante. Todo el mundo sabe que los impuestos que paga cada ciudadano a Hacienda van destinados a gastos sociales, infraestructuras, sanidad, etc. etc. ect.
Sin embargo, esta cuestión siempre ha sido algo controvertida para los autónomos, puesto que éstos contribuyen en función del beneficio que logren. De este modo, el autónomo que obtenga mucho beneficio deberá pagar una cantidad mayor que otro cuya diferencia entre ingresos y gastos sea menor.
Ahora bien, mientras que los ingresos están bien definidos a través de la factura que emite la empresa o cliente, los gastos son un concepto abstracto y variable (gasolina, comidas y herramientas sujetas al trabajo). Y es entonces cuando surge el dilema:
¿qué es mejor para un autónomo?, ¿tener muchos gastos y pagar menos a Hacienda o no gastar tanto y dar ese dinero a Hacienda?
Si optas por la primera opción tendrás un gasto extra que tú empleas de modo que tendrás que pagar menos ha Hacienda, sin embargo, la segunda opción pagas a Hacienda un dinero que no tú no empleas.
Sé que la decisión es complicada, pero si encima eres algo caprichoso, creo que no dudarás.








